domingo, 24 de marzo de 2019

Escalada en el Cajón del Arenas. 2 de marzo 2019



En el año 2016 durante el curso de montaña básico que dictaba a ENAM en Santiago, conocí a Nicolas Gutiérrez. Mas conocido como Nico Negro. El primer chileno junto a Jose “Pepe” Edwards en ascender el mítico cerro Torre en la Patagonia. Desde ese entonces me impresiono que siendo tan joven y humilde haya logrado esa hazaña. Desde esa época estamos en contacto, pues siempre me intereso aprender de gente con más experiencia y sencilla.
Fue así como cuajo una salida guiada por el a la pared sur del cerro Arenas. Siempre me entusiasmo saber hasta qué nivel podía escalar, así que tome esto como un desafío.
Me junte con Nico en lo Valdés para pasar la noche acampando en el sector de Choriboulder.
Nos levantamos a eso de las 6:30am para comer algo y empezar la caminata al pie de la pared. Un día antes habíamos acordado que escalar la pared sur sin conocernos era algo mas que arriesgado y para esto, Nico me ofreció la alternativa de escalar una pared aledaña al sur del cerro Arenas. La cual tenía cerca de 900m de desnivel con una exigencia de 5.9. Caminando hacia esta ruta decidimos mejor intentar otra ruta de unos 600m como para generar la confianza y escalar sin tanto apuro.
Mi idea era poder aprender de Nicolas que tipo de reuniones usa, cual es su concepto de seguridad que maneja, como colocar los seguros móviles, etc.

Comenzamos la escalada cerca de la 8:30AM, empezando por un largo distinto al que Nico había probado anteriormente que resulto en un bonito diedro de dificultad 5.10A, siendo lo mas exigente de la ruta. Luego seguimos escalando generalmente por las zonas más fáciles o limpias de piedras suelta. 
Yo veía como Nico colocaba los seguros y como armaba las reuniones, usando generalmente dos anclajes y ecualizándolos para dividir las cargas en partes iguales. Las reuniones eso si quedaban instaladas para ser utilizada en un sentido (el sentido de nuestra carga), por medio de un nudo ocho o simple, al cual nos amarrábamos más tarde.

Escalamos todo el día, haciendo solo una parada de 15 min en la mitad para comer algo. Sin duda lo largo de la ruta exige moverse rápido y escalar y asegurar casi sin parar.
Fue así como pasamos por unos bloques medios suelto, vistas espectaculares y un día que nos dejo ver un gran paisaje.
Nos dieron las 4:30pm y afrontábamos el ultimo largo de cuerda (R11), el cual nos dejó en el mismo filo de la salida. Siendo las 5:00pm estábamos en el filo mismo del cerro, aquí nos cambiamos las zapatillas y rearmamos las mochilas para comenzar a bajar caminando.

Llegamos a los autos a las 7:30pm luego de bajar caminando desde el sendero que conecta el valle del mesoncito con el choriboulder.
Finalmente, el cambiar la ruta a escalar fue una muy buena decisión, pues ayudo a ganar confianza, practica y nos dejó una sensación aproximada de lo que debe ser emprender escalada más largas y difíciles.
Datos de la ruta:
11 reuniones con 12 largos de cuerda.
Dificultad máxima encontrada 5.10A, aunque podría ser menos en caso de empezar la ruta un poco más a la derecha de nuestra línea.
Tiempo de escalada 8,5 horas (desde las 8:30am hasta las 5:00pm).
Desnivel según Google Earth 343m (inicio 2.932m, final 3.275m)

miércoles, 15 de agosto de 2018

Volcán Acatenango 3.976m.


Ya corría el día 31 de julio 2018, luego permanecer mas de dos semanas en Guatemala tenia previsto ascender el Volcán Acatenango (3.976m). Nunca pensé que en Guatemala existieran cerros y volcanes de esta magnitud. Pensaba que por ser una franja de unos pocos cientos de kilómetros, su geografía sería llana y descampada. No obstante, fue grato saber que tenia la posibilidad de acometer tal objetivo en tan solo dos días, con la ayuda de una agencia de viaje que coordina guías, alimentos y equipos necesario para subir. 

Estando en Antigua Guatemala, mas conocida sencillamente como Antigua, visite algunas agencias para conocer los precios y promociones que ofrecían. Decidí por ambas condiciones tomar el tour con Yellow House Hostel. Ellos me cobraron 250 Quetzales (cerca de 33 USD), esto incluía un guía local, almuerzo, cena y desayuno. A parte se debe pagar la entrada al parque que protege al volcán, lo que suman otros 50 Quetzales.

Partimos el 1 de agosto desde antigua a las 9 AM, un chofer me vino a buscar en un furgón algo estrecho, pero de buena calidad. Comenzó a buscar mas pasajeros que se unían al viaje. En total fuimos 9, entre gente de Alemania, Bélgica, Francia, EEUU y Chile. 
Camino a la ciudad de Soledad, pasamos a buscar a Pablo, nuestro guía local. Con el comenzamos el ascenso a 2.427m. Una vez caminando y producto que ya se acababa la canícula (fenómeno típico asociado a la falta de lluvia y el aumento del calor) nos toco una lluvia bastante fuerte. Sin embargo, íbamos advertidos de que esto podía pasar; por lo que teníamos chaquetas, ponchos, y cubre mochilas a mano. Por suerte la lluvia no nos afecto el normal itinerario y llegamos al sector de campamento después de 5 horas de caminata. El campamento se ubicaba cerca de los 3.600m. Una altura bastante alta, la cual no creo que fuese muy bien advertida ya que la profusa vegetación nos hacia parecer que aun estábamos en plena selva. Los guías nos mencionaban que era típico tener jaquecas y mal de altura por parte de los clientes. Yo sentí un leve malestar, pero nada comparado a lo que ya he sufrido en otros cerros en chile.

Desde aquí pasaríamos la noche y a las 3 AM haríamos el ataque a la cumbre, la idea era llegar a ella para poder ver el amanecer. Esto se cumplió a cabalidad.
Lamentablemente había mucho viento y la sensación térmica era muy baja (temperatura de 2,6°C).
Estuvimos en la cima solo un par de minutos y para poder asegurar un retorno seguro bajamos nuevamente al campamento. En el campamento descansamos unos minutos y era tiempo de bajar al mini bus que nos esperaba a las 11AM en Soledad, para llevarnos nuevamente hasta Antigua.
La verdad es que fue una muy buena experiencia, logramos un objetivo que no hubiese podido hacer solo. Si bien la ascensión no es técnicamente difícil, si hay que tener energía para caminar 5 horas a alturas sobre 2.500m.

Existe la posibilidad de contactar directamente a los guías, a través de su página web (https://www.aprode.net/). La verdad es que el trato de la agencia es un poco injusto ya que por una ascensión de este tipo el pago es mínimo y los plazos en donde pagan son desproporcionadamente injustos para lo poco que ganan.

sábado, 31 de marzo de 2018

Cerro Varela, 4.093m


Comenzamos el año planificando las distintas salidas a la montaña. Siendo ya la estación más seca, en general esta es época para ascensiones de cerro altos (sobre 5000m). Sin embargo no teniendo tantos días libres para acometerlos, fijamos nuestro objetivo en algo más humilde en término de altitud, pero no así en belleza. Teníamos en carpeta subir el cerro Ojos de Agua (4222m) o el Mesetas norte (4.048m). Luego siguiendo la búsqueda de algún nuevo destino surgió la opción del cerro Varela (4.093m). Este cerro por su cercanía al cerro Parva del Inca, siempre le tuve un respeto mayor por el. Sin embargo sin querer faltar el respeto y con ansias de hacer un primer acercamiento a él y al cajón ojos de agua, es que decidimos ir por intentar su cumbre.
Partimos el sábado 24 de marzo 2018 a las 8:00AM en dirección al cerro. Luego de recorrer el camino desde Viña del Mar a Portillo, llegamos al viaducto construido en la parte baja del cajón a eso de las 11:00AM. En donde después de prepararnos comenzamos el ascenso según las sugerencia de Andeshandbook, por la ribera izquierda (Oeste) siendo el sendero algo fino y peligroso ya que se encuentra casi borrado por la erosión de la ladera, siendo posible pasar este tramo del sendero por la ribera opuesta y cruzar un poco más arriba al lado Oeste.
Luego de un poco más de 1 hora se entra a un sector más plano del valle, en donde nos encontramos con otro grupo de 4 montañistas que iban en nuestra misma dirección. Seguimos tras este grupo y luego de 5 horas logramos llegar a unas vegas a 3.200 m.
Aquí comimos algo y nos preparamos a dormir en nuestro improvisado vivac. La noche fue tranquila, con una luna que nos ilumino hasta a eso de las 1:00AM. Yo me dormí con un poco de dolor de cabeza, lo que me impidió de descansar bien del todo. Al otro día despertamos cerca de las 6:30AM, aun a oscuras nos preparamos un té con pan y comenzamos a preparar las cosas para partir.
Salimos del campamento a las 7:10AM a buscar la cascada que nos permitirá subir unos farellones, evitándonos una vuelta más larga que es por donde sube la ruta normal. Nos costó algo encontrarla, las fotos no nos convencía del todo, aun que encontramos algo  lo más parecido (que finalmente fue la misma indicada en la ruta) y escalamos un pequeño paso de 5.7 YDS sin protección y luego un pequeño gateo hasta cruzar una cascada congelada, desde donde se abría un abanico para subir en forma más segura. Más arriba, creo que erramos el rumbo, pero finalmente conectamos nuevamente con la ruta normal. Aquí dejamos algo de equipo de escalada que no necesitaríamos y algo de comida a 3.700m aproximadamente.
Desde aquí colocamos un poco de perseverancia y salimos a buscar el filo superior, encontramos un sendero que nos llevó a este sin mayores dificultades. Llegando al filo que conecta el cerro Varela con el cerro Parva del Inca, parecía ya que teníamos la cumbre a 15 minutos, aunque para nuestras ilusiones eran 30 min que se terminaron haciendo más largo de lo que esperábamos.
Llegamos a la cumbre a las 12:20PM. Con un día despejado, pudimos ver todo un gran escenario de los Andes. Las fotos no alcanzan a hacer justicia a la belleza de ese momento. Permanecimos en la cumbre unos 20 min mientras leíamos algunos testimonios en un frasco de vidrio y dejamos en nuestro antes de comenzar a bajar por la ruta normal.
En el descenso lo áspero del terreno nos hizo perder la huella en algunas partes, pero llegamos rápidamente casi sin parar a las vegas de nuestro campamento a eso de las 14:30hrs. Aquí descansamos un poco y emprendimos a las 15:45hrs nuestro descenso al auto, al cual llegamos a las 18:45hrs bastante cabreados y comenzando a evidenciar algunos dolores en los pies.
Ahora solo nos queda planear nuestra siguiente aventura.